
Cuando sale el sol...
Empezaba a salir el sol, y Lisa se retorcia en la cama, tapandose los ojos con la almohada para que su sueño no fuera interrumpido. Aunque intentaba con ahinco bloquear sus candentes rayos, en esta epoca de fuerte verano estos imprudentes atravesaban las sabanas y las plumas de ganso, llegando directamente sus ojos celeste, particularmente delicados a la luz fuerte.
Decidida a que no era hora de levantarse, por lo menos no del todo, saco desde sus entranas equilibrio para dirigirse a la ventana y colocar la camiseta negra que habia usado la noche anterior, que por supuesto estaba tirada en el piso junto al resto del ajuar (pantalones, prendas, zapatos, cartera y ropa interior) sobre las cortinas, y asi oscurecer nuevamente la habitacion "como si todavia fuera de noche". Se acurruco en sus sabanas y lentamente volvio al limbo donde estaba antes de que los atrevidos rayos de luz entraran, si preguntar, a su recamara...
Empezo a pensar, sobre la noche anterior. Se encontraba en su auto, camino al lugar de moda; junto a ella estaban Rodolfo y Gina, y aunque quebrantando la ley, habian cocteles en la mano de cada uno de los pasajeros... considerando que se encontraban en el paraiso, Vita siempre les daba vida a sus noches.
Al llegar a su destino, decidieron no desperdiciar el jugo de dioses, y a la cuenta de 1, 2 y 3 bebieron todo el contenido de los vasos. Ahora estaban listos para hacer su entrada triunfal. Ya adentro, la musica retumbaba en sus oidos y como canto celestial, se escuchaba con mucho tacto el consejo que nos dio el Sr. Papan. Era su cancion favorita!! Luego de esta, la alineacion siguió con dos versiones de esta noche, donde las travesuras y las cenicientas retumbaban una y otra vez…
Entre bailes y cocteles, Lisa lo vio. Su corazon latio de una y mil maneras, sus manos se pusieron sudorosas, y el coctel del momento se acabo en cuestion de microsegundos por el calor que su cuerpo experimento…
-Hola Liss, como estas? – pregunto Mario
- Bien… - respondio Lisa con voz un poco timida. – hace muchos dias que no te veia… - anadio.
- Si, habia estado un poco ocupado con un nuevo proyecto, mucha investigación… hasta que no lo termine no pude pensar en otra cosa. Y tu, en que has estado?
- Nada, lo mismo de siempre…
- Deseas algo del bar?
- Un martini, agitado, pero no revuelto y con dos aceitunas, si no es mucha molestia
- Por ti nada es una molestia…
Despues de ordenar los cocteles decidieron bailar un poco… Era obvio que ella estaba loca por el, y era mas obvio que el lo notaba… Al pasar de unas cuantas canciones en las que Lisa y Mario se empezaron a acalorar, ella sintio un ardor, por su cuello, luego por sus mejillas, siguiendo a su labios y luego a sus ojos… ¿A mis ojos? Penso… ¿pero estoy sintiendo un ardor en mis ojos? Que extrano…
Y tratando de regresar al delicioso momento experimentado con Mario, se dio cuenta que lo que sucedió fue que habia nuevamente caido en los brazos de Morfeo; al observar en su luminosa habitacion noto que la camiseta negra que supuestamente cubria su ventana de los candentes rayos del sol estaba nuevamente en el suelo, junto a todo lo que tiro en la noche anterior antes de irse a la cama, y que TODO fue solo un sueño: un hermoso sueño que le hubiera encantado repetir, de no ser porque tuvo la extrana impresión de que sus ojos se encendian en llamas…
1 comment:
Muchas historias que contar y muchas mas por vivir!
Que hare con el Modo?
Te Amo
Tu Cenicienta...
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